jueves, 30 de junio de 2011

Un dia de verano en Munich

La cruda realidad es que los días de verano no abundan en Munich, así que lo mejor que se puede hacer cuando llega uno de estos maravillosos días es disfrutarlo a tope. No importa que haya que trabajar y que los papeles se cumulen en tu mesa. O que tengas una clase de alemán o que haya que hacer la declaración de la renta. Si hace un día de verano se pasa todo por alto. Por un momento te olvidas del trabajo y de todas las obligaciones y sales a la calle a disfrutar del sol, del aire fresco, del ambiente festivo. Porque aunque sea un martes todo el mundo estará haciendo lo mismo que tú y alla donde vayas será una fiesta. Ve a un lago a bañarte y estará lleno de familias, de chavales dando rienda suelta a sus pasiones y amigos haciendo barbacoas y nadando en ese agua encharcada llena de cacas de pato que ni de coña puede compararse al mar pero que en ese momento se convierte en una bendición. De vuelta a casa con la bici para en un Biergarten; si tienes suerte encontraras un hueco en una mesa! Pide una Maß fresquita y una ración de costillas adobadas. Comparte con los amigos y pringate las manos de salsa barbacoa; disfruta cada trago de cerveza brindando por antiguas borracheras y echa unas risas contando anecdotas pasadas. Vuelve a casa haciendo alguna que otra S con la bici y con una sonrisa en los labios. Las horas de trabajo quedan emborronadas por el sol y la calidez de un dia de verano.

2 comentarios:

  1. Las pequeñas delicias del verano alemán! Sigue disfrutándolo, nena, que la vida son dos días.

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  2. Espero que el verano alli te ofrezca también a ti placenteros momentos :-P

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