jueves, 2 de diciembre de 2010

Blanca navidad

Esta mañana me he despertado con el invierno llamando a mi ventana. Fuera caía una nevada increible mientras yo permanecía acurrucada en mi cama. Se oía el viento silvar y el edificio de enfrente estaba cubierto de nieve. ¡La nieve vista desde el calor de la cama parece taaaan bonita! Con pereza me desprendí del edredon y baje de mi Hochbett. Abrí la puerta de balcón y un remolino de nieve atravesó el cuarto. Parece mentira cómo el sitio más vulgar, tras la primera nevada puede convertirse en una postal navideña. ¡Y al dia siguiente en una trampa mortal!