Mi etapa berlinesa acabó. Se ha pasado casi sin darme cuenta y ya estoy viviendo y trabajando en Munich. Estoy contenta por muchas cosas: me gusta el trabajo (o eso parece, no quiero adelantar acontecimientos), me gusta la ciudad, y no estoy sola. Pero por otra parte me da pena haberme ido tan bruscamente de Berlin. He pasado alli dos meses y tengo la sensación de no haber hecho nada. Ahora me arrepiento de cada vez que pensaba "Ya tendré tiempo de hacerlo más adelante". La proxima vez no dejare pasar una ocasión, porque no se si se volverá a dar. Vivir el momento y no dejar pasar ni una oportunidad que disfrutar.
Este fin de semana ha hecho en Munich un tiempo estupendo (teniendo en cuenta que estamos en alemania, claro!). Pasamos el domingo en un Biergarten tomando el sol y bebiendo cerveza. Hasta que los árboles taparon el sol; ¿por qué en un pais donde hay tantas pocas horas de sol plantan arboles tan altos?
Y hoy... he empezado a trabajar! Que ya esta bien de tanto jolgorio. En la oficina se está muy bien. Las mesas son amplias y la habitación soleada; y lo más importante, que los compañeros son agradables. Aunque algunos tengan sus tonterias! Seguro que alguno al llegar a este punto ya sabe a quien me refiero. La escena de hoy con este personaje ha sido como sigue:
Reunión con mi jefe. Comienza a explicarme qué significa beacons en nuestro contexto. En este punto el personaje interrumpe la reunion (matizar que no nos conocia a ninguno de los dos mas que de vista y que ni siquiera es de nuestra empresa): "Perdon que interrumpa. La traducción a ese término que más se aproxima es la de boya" y sigue divagando. Mi jefe y yo nos quedamos callados un rato, asimilando la interrupción, mientras el personaje se explaya creyendo que nos callamos por interés. A partir de ahora me referire a él como Tontoboya. Estoy segura que me daras más de que hablar.
lunes, 17 de enero de 2011
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