miércoles, 27 de julio de 2011

Llegada al aeropuerto de Munich

Esta entrada está dedicada en especial a mi padre, pero también será válida para cualquiera que llegue al aeropuerto de Munich y no tenga ni idea de alemán ni de ingles y se sienta perdido y no sepa qué hacer. Para aclarar conceptos voy a añadir fotos que hice en el aeropuerto en mi ultimo viaje.

lunes, 4 de julio de 2011

Mi primera vez en Italia

Mi primera vez en Italia no ha sido como la de la mayoría de la gente: Roma, Vaticano, Venecia, muchas piedras, calor, Miguel Angel... no. Mi primera vez en Italia ha sido en la playa de Ravenna. Y no me empecéis con los malentendidos, que me refiero a mi primera visita a este país. Podríamos haber ido a Venecia, que pillaba mas cerca, o quizás a Florencia; pero la realidad es que sólo queríamos huir de la lluvia y el mal tiempo de Munich y disfrutar un poco del verano al que estamos acostumbrados; ese verano mediterraneo de calor, tortilla de patatas en la playa y sandía fresquita para merendar.

Puedo confesar que el viaje fue un tanto tenso. Atravesamos Austria hacia el sur. Cruzando los Alpes nos granizo; cuando entramos en el norte de Italia llovia a mares y el cielo estaba negro como panza de burro (siempre me ha gustado esta expresión dicha con voz de pito; exacto, con el mismo tono con el que dirías "maliiiiiinno!!"). Hubo unas horas de desmoralización, ya que pensamos que no conseguiríamos ver el sol; pero al fin, ya llegando a nuestro destino, vimos el cielo abrirse y el sol empezó a pegar con todas sus ganas. Estábamos deseando llegar a la playa para disfrutar del calorcito, pero nos dio un poco de remordimiento al pensar que habíamos viajado 600 km solo para ver la playa, así que paramos en Bolonia (no la de la playa, sino la italiana). En cuanto bajamos en la gasolinera, cambiamos los pantalones largos y la sudadera por el vestidito de verano. Nos hicimos una foto con una torre doblada (a partir de ahora y hasta que vuelva a Italia para demostrar lo contrario, creeré que todas las ciudades italianas tienen una torre inclinada, pero que Pisa ha sabido sacar más partido; tendría mejor equipo de publicistas...), comimos una porción de pizza y vimos unas esculturas de guerreros fornicadores. Cuando sentimos que habíamos cumplido nuestro deber como turistas nos subimos al coche y terminamos el corto trayecto que nos llevaba a la playa. Llegamos y nos faltó tiempo para ponernos los bañadores y darnos el primer baño: el agua estaba calentorra y la brisa que corría te congelaba si te quedabas fuera del agua; pero nos supo a gloria!

Todo lo que pueda contar sobre este fin de semana lo habréis vivido todos cualquier verano, solo es digno de mención la discoteca a la que fuimos el sabado por la noche. Yo no tenía mucho ánimos de fiesta, pero al final me acabaron convenciendo de salir, así que me puse mis mejores galas y no acercamos al pueblucho, donde por supuesto no había ni un maldito bar donde tomarse una cerveza. Condujimos como 20 km para llegar a un pueblo más grande con discoteca y después de la típica vuelta de reconocimiento acabamos eligiendo el sitio mas raro. Imaginaos una discoteca en la calle principal con dos morenazas con las piernas mas largas que un día sin pan acabados en uno culos que me río yo del miguelangel ese; y ahora imaginaros otra en una bocacalle a la izquierda, una puerta junto a unos contenedores de basura en un callejon sin iluminar. ¿Que cual elegimos? Por supuesto el de los contenedores. Pero lo mejor sin duda estaba dentro. Aquello parecía el local de abierto hasta el amanecer. No había visto jamas en mi vida mayor concentración de raros por metro cuadrado. Cabe destacar dos actuaciones estelares. El primero bailaba con los hombros echados hacia delante, y dejando caer los brazos muertos realizaba movimientos convulsos alternando el hombro izquierdo y el derecho. El efecto global era el de un epiléptico bailando reggaeton. El segundo personaje era una especie de actor secundario Bob que corría agitando los brazos por toda la discoteca. Inevitablemente, con cierta frecuencia, chocaba con alguien que estaba bailando. Entonces paraba, se llevaba los brazos a la cabeza y miraba a la persona con quien había chocado con cara de sorpresa. Al rato, cuando se le pasaba el susto de haberse encontrado a alguien en una discoteca abarrotada de gente, continuaba corriendo agitando los brazos. Afortunadamente conseguimos salir de alli antes del amanecer sanos y a salvo.

En conclusión ha sido un gran viaje. Cuando llegué al trabajo no recordaba quien era un tal Xilinx que aparecía mucho en mis apuntes ^_^