viernes, 12 de marzo de 2010
Camino
Estoy sola y no se me ha ocurrido nada mejor que ver la película Camino. Llevo desde que la estrenaron demorandolo y menudo momento he ido a elegir. He llorado como una niña chica... de esas veces que duele cada lágrima. Tal vez he elegido el momento correcto para verla. Es una especie de terapia, cada día que pasa voy acumulando lágrimas y cuando veo una pelicula triste las suelto todas. Hacía mucho que no veía una peli triste. Tenía el contador de lágrimas en overflow.
lunes, 8 de marzo de 2010
Cómo reformar la instalación electrica de tu casa
El viernes pasado estába yo tranquilamente viendo una serie en el ordenador cuando de pronto todo se apagó y un penetrante olor a chamusquina me hizo temerme lo peor. Tras unas breves pruebas (enchufé mi querido ordenador a una alargadera), comprobé que el fallo debía estar en los enchufes. Al principio no supe si sentirme aliviada o desesperada. De las 6 habitaciones de mi casa (contando baño y cocina, no creais que vivo en una mansión...), tres se habían quedado sin corriente en los enchufes. Por un momento pensé que tendría que encender un fuego para calentar la comida (tengo vitroceramica) o que calentar el agua en un cazo (si, también el termo es electrico). En ese momento me di cuenta que no podía hacer nada en mi casa sin electricidad... nunca había sido tan consciente de ello. El simple hecho de pensar en llamar a un electricista en fin de semana hizo que empezara a darme vueltas la cabeza... Los ceros empezaron a dar vueltas a mi alrededor como si yo fuera un dibujo animado. Pero en ese momento me acorde de que soy ingeniera. Se supone que los ingenieros están para resolver problemas, ¿no? pues manos a la obra. Me hice con la normativa de instalaciones en baja tensión, monté una cuadrilla con unos cuantos amigos ingenieros que, dicho sea de paso, no confiablan demasiado en el éxito de la operación, y compré cable suficiente para darle varias vueltas enteras a la casa (mi madre siempre dice que más vale que sobre que no que falte). Identificar los puntos que se habían quemado no fue demasiado dificil (seguimos el aguzado olfato de Emilio), lo dificil fue quitar los restos de esparadrapo (ni siquiera cinta aislante!) que se habían quedado pegados al cable. La colocación de canaletas por donde irían los cables también nos trajo algunos quebraderos de cabeza. La idea original fue clavarlas con puntillas a la pared. Tuvimos que desecharla porque el hormigón de las paredes se mostraba reacio a dejarse apuntillar. La segunda solución tuvo más éxito y conseguimos pegar las canaletas a la pared con una especie de cola de contacto. A esas alturas ya habíamos descubierto que las cosas no son tan bonitas como las cuentan en Bricomanía...
En fin, tras el titánico esfuerzo de mi equipo, el domingo a las 8 de la tarde me encontraba felizmente sentada a mi ordenador plantando cebollas con el facebook tras una reconfortante ducha caliente.
¡Muchas gracias equipo!
En fin, tras el titánico esfuerzo de mi equipo, el domingo a las 8 de la tarde me encontraba felizmente sentada a mi ordenador plantando cebollas con el facebook tras una reconfortante ducha caliente.
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