lunes, 31 de mayo de 2010

Nuevas ilusiones

Ha sido una semana... con muchos altibajos. Ha habido situaciones muy agradables y otras por las que inevitablemente hay que pasar, aunque no sean tan agradables.
He presentado varios trabajos de asignaturas del máster, lo cual por una parte ha sido estresante (siempre lo dejo todo para el final), pero por la otra me ha dejado más deahogada.
He pasado momentos de tensión con algun amigo, donde casi llegué a pensar que la situación acabaría desastrosamente. Pero finalmente nos alumbró la sensatez.
He construido agradables recuerdos con otros amigos, compartiendo risas, debates y confidencias.
He disfrutado de cada instante, a veces sola y otras compartiendolo con la gente que quiero. He saboreado tanto los buenos como los malos en toda su intensidad.
Y sobre todo, me he ilusionado por la vida.

domingo, 23 de mayo de 2010

Crónica de un sábado

Ayer sábado me levanté moderadamente temprano. No comprendo a la gente que considera un "sacrilegio" levantase temprano un sábado o un domingo. Cuando tienes que levantarte temprano para ir a trabajar es una putada, pero cuando es por placer las cosas se ven de otra manera. Abro la persiana y el sol baña la cama. Me tumbo un ratito más a disfrutar del momento hasta que el calor aprieta y entonces me levanto a darme una ducha. Salgo sin desayunar (muy raro en mi: no soporto salir de casa sin al menos tomarme un café) porque me esperan con churros ^_^ ¡Parece que hace siglos que no tomo churros! Después de desayunar salimos hacia la playa.

Como no podía ser menos en Cádiz, hace viento. Aunque lejos de ser desagradable es fresco y consigue aliviar el calor al sol. El mar esta helado y picado por el viento, pero aun así no podemos irnos sin darnos el primer baño de la temporada. Al llegar a casa está esperandonos una deliciosa paella (mas langostinos al ajillo, mas jamón, mas chistorra... ains!) de la que damos buena cuenta. La sobremesa, como siempre, se alarga varias horas. No comprendo por qué nos empeñanos en comer viendo la tele cuando es mucho más interesante lo que tengan que contarnos nuestras personas más cercanas.

Finalmente llega la hora de volver a Sevilla, asi que me despido y cojo el coche de vuelta. La luz de reserva lleva encendida unos cuantos kilómetros, asi que busco una gasolinera por el pueblo. Pero lo cierto es que con los nervios de si tendré gasolina o no, me paso varias y acabo casi saliendo del pueblo sin una gota de gasolina. Como se veía venir el coche me deja tirada en medio de una rotonda. Asi que ahi estoy, sin gasolina, quemada por el sol y el movil casi sin batería. A pesar de todo consigo que vengan en mi rescate. Durante mi espera pasan decenas de coche sin apenas prestarme atención. Y eso que realmente daba pena! Allí sentada en la cuneta esperando refuerzos... Me llamó la atención que sólo dos coches paran para preguntar si necesito ayuda: una chica con un bebe y una pareja joven. Finalmente llegan los refueros y tras muchas vicisitudes conseguimos llegar con el coche a la gasolinera. Lleno el depósito y el resto del viaje va sobre ruedas ^_^

Al llegar me esperan en el Nvidia con un delicioso "Sex on the Beach". No se muy bien cómo, pero acabamos a las 3 de la mañana haciendo dos tortillas de patata en mi casa y bebiendo rioja (menos mal que no gusta... xDD)

Resumiendo: un sábado muy bien aprovechado! ^_^

jueves, 20 de mayo de 2010

Comunicación

Hace un tiempo quedé con mi padre y, desafortunadamente, llevaba yo una pequeña marca en el cuello fruto de una noche loca... Mi padre, todo discreción, me mira fijamente y pregunta: - ¿Eso del cuello que es? - A lo que yo contesto despreocupadamente - Sera un mosquito y que me he rascado... -. Dicho esto nos callamos. Él me echó una mirada como diciendo "Te crees tú que me he caido de un quinto" a lo que respondí con una una mirada de "¡Si lo sabes pa que preguntas!"
¡Para que luego digan que no existe comunicación entre padres e hijos!

miércoles, 19 de mayo de 2010

Adios...

Esta mañana abrí de par en par los balcones de mi casa. Entró a raudales la luz del sol y una brisa fresca que me puso la desnuda piel de gallina. La brisa se llevo tu aroma y la luz arrastró tu sombra. Dos lágrimas rodaron por mis mejillas al oir el último eco de tu risa.

lunes, 17 de mayo de 2010

¿Y trabajar en una agencia de viajes?

¿Por qué es tan importante hoy día encontrar un trabajo en el que sentirse realizada? Durante toda la historia cada cual ha trabajado en lo podía permitirse para ganar el pan para él y su familia. Quien tenía un padre panadero acababa haciendo panes, y un granjero tenía hijos granjeros. ¿Eran acaso de esta forma menos felices? ¿O somos nosotros quienes hemos reducido nuestra felicidad al trabajo?
Se que mi trabajo no le importa a nadie; la empresa está contenta porque ya tienen justificados los presupuestos y el jefe está contento porque la empresa está contenta. Asi que da igual si hago bien o mal mi trabajo. Y esto me hace sentir la rabia más profunda, porque yo QUIERO hacerlo bien y me frustra comprobar que a nadie más le importa. Quizas debería dejar de preocuparme y pensar que trabajo para ganarme el pan. Que mi trabajo no tiene porque hacerme feliz siempre. Que estoy buscando la felicidad en el sitio incorrecto. Quizás debería dejar las cosas como están y limitarme a acabar un trabajo mediocre. Pero no puedo. Asi que seguiré buscando un trabajo que me haga feliz. ¿O aprendere a ser feliz con mi trabajo?

domingo, 16 de mayo de 2010

Las penas flotan

Cuando sufrimos por cualquier motivo se pasa por distintas etapas. Durante la primera no quieres salir, te cuesta relacionarte en grupos con mucha gente, quieres estar sola o como mucho con tu gente más cercana. La razón más importante de esto es porque no sabes en qué momento empezaran otra vez las lágrimas. Luego te das cuenta de que hay que empezar a superarlo y salir. Entonces sales a la calle no importa con quien. Te arreglas mucho, parece que si estas guapa parecerás más feliz. Hablas con la gente, ries e intentas demostrarte a ti misma que eres la misma de siempre, que lo estás superando. Y bebes. Tekila, cerveza, fino... lo mismo da. Las penas se ahogan en alcohol. Pero el alcohol deshinibe... y toda esa fachada que te has montado se derrumba. Y las penas flotan.

jueves, 13 de mayo de 2010

Un nuevo comienzo

Me da la sensación de que a partir de ahora voy a hacer este blog más dinámico. Cuando lo empecé fue porque tenía muchas ganas de contar lo que sentía. Pero por otra parte pensar que cualquiera pudiese leerlo y comprendiese me aterraba. Al final todas las mentiras se acaban descubriendo y a pesar de todo el dolor te acabas sintiendo por fin libre. Libre del miedo, de los fantasmas, de más mentiras. Me siento libre para escribir.
El mundo sigue girando y no puedes quedarte parada o sino te acaba arrollando. Estos días he creido que todo lo que tenía se hundía en el cieno, y que me quedaba sin nada. Pero poco a poco me han hecho darme cuenta de que no es así. Mi familia sigue estando ahí, mis amigos no han dejado de apoyarme e incluso Manolo sigue ahí aunque todo haya cambiado entre nosotros.
Los cambios siempre ocurren por algún motivo; ya no tiene sentido mirar atrás, tan solo aprender de los errores y abordar el presente con la cabeza bien alta.

La tormenta

Por mucho que llueva, las aguas siempre acaban volviendo a su curso. Aunque a veces arrasen todo a su paso. Pasada la tormenta sólo queda recoger toda la mierda que ha quedado tirada, pensar qué hacer con los pedazos de las cosas que se han roto y abrir las ventanas de casa para que vuelva a entrar el sol.

lunes, 3 de mayo de 2010

División

Que complicado es el mundo de los sentimientos. Y traicionero. Si le prestas demasiada atención te hace sufrir tanto que desearías perder la vida, y si intentas mantenerte al margen te sientes tan vacía que la vida no merece la pena.
Cuesta mucho tomar una decisión en la que están involucrados los sentimientos. Tu mente pretende tomar una decisión “lógica”, pero los sentimientos no son lógicos. A veces ni siquiera eres capaz de comprenderlos. Así que siempre te quedará la duda de si elegiste la opción correcta.
Me quedo con una frase que le dije una vez a mi padre: “Si las quieres a las dos, déjalas. El problema es tuyo, no de ellas.”