jueves, 20 de mayo de 2010

Comunicación

Hace un tiempo quedé con mi padre y, desafortunadamente, llevaba yo una pequeña marca en el cuello fruto de una noche loca... Mi padre, todo discreción, me mira fijamente y pregunta: - ¿Eso del cuello que es? - A lo que yo contesto despreocupadamente - Sera un mosquito y que me he rascado... -. Dicho esto nos callamos. Él me echó una mirada como diciendo "Te crees tú que me he caido de un quinto" a lo que respondí con una una mirada de "¡Si lo sabes pa que preguntas!"
¡Para que luego digan que no existe comunicación entre padres e hijos!

1 comentario:

  1. A buenos entendedores...pocas palabras bastan. No hay nada mejor que las palbras que se entienden sin decirse.

    ResponderEliminar