Que complicado es el mundo de los sentimientos. Y traicionero. Si le prestas demasiada atención te hace sufrir tanto que desearías perder la vida, y si intentas mantenerte al margen te sientes tan vacía que la vida no merece la pena.
Cuesta mucho tomar una decisión en la que están involucrados los sentimientos. Tu mente pretende tomar una decisión “lógica”, pero los sentimientos no son lógicos. A veces ni siquiera eres capaz de comprenderlos. Así que siempre te quedará la duda de si elegiste la opción correcta.
Me quedo con una frase que le dije una vez a mi padre: “Si las quieres a las dos, déjalas. El problema es tuyo, no de ellas.”
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