domingo, 16 de mayo de 2010
Las penas flotan
Cuando sufrimos por cualquier motivo se pasa por distintas etapas. Durante la primera no quieres salir, te cuesta relacionarte en grupos con mucha gente, quieres estar sola o como mucho con tu gente más cercana. La razón más importante de esto es porque no sabes en qué momento empezaran otra vez las lágrimas. Luego te das cuenta de que hay que empezar a superarlo y salir. Entonces sales a la calle no importa con quien. Te arreglas mucho, parece que si estas guapa parecerás más feliz. Hablas con la gente, ries e intentas demostrarte a ti misma que eres la misma de siempre, que lo estás superando. Y bebes. Tekila, cerveza, fino... lo mismo da. Las penas se ahogan en alcohol. Pero el alcohol deshinibe... y toda esa fachada que te has montado se derrumba. Y las penas flotan.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Yo pienso que hay que las penas no hay que enterrarlas ni ahogarlas ni esconderlas. Sacalas pa'fuera con la gente que quieres y cuando ya esté todo fuera les cierras la puerta. Si las dejas dentro... siempre se quedan ahí aunque no te des cuenta.
ResponderEliminarLas penas son como el campo, no se les puede poner puertas: si están ahí, están ahí, y a veces es peor callarlas y que exploten por otro lado (siempre insospechado y quién sabe si con consecuencias aún más penosas) que darles salida de la forma más natural.
ResponderEliminarEstamos de acuerdo ^_^
ResponderEliminarEsa es la idea... dejar de callarme las cosas! Me doy cuenta de que tengo un monton de gente increible a mi alrededor, que puedo confiar en ellos ^_^
ResponderEliminar