Esta mañana abrí de par en par los balcones de mi casa. Entró a raudales la luz del sol y una brisa fresca que me puso la desnuda piel de gallina. La brisa se llevo tu aroma y la luz arrastró tu sombra. Dos lágrimas rodaron por mis mejillas al oir el último eco de tu risa.
qué bonito y qué triste
ResponderEliminarBienvenida a la luz!
ResponderEliminar