martes, 15 de junio de 2010

Todo perdonado y olvidado... Y una mierda!

En primer lugar me gustaría aclarar que me considero una persona bastante pacífica. No me gustan las peleas y procuro no entrar en discusiones de ningún tipo. Siempre he preferido escuchar las opiniones de los demás, y sólo en círculos muy cerrados compartir las mias. Estoy de acuerdo en que las personas merecen una segunda oportunidad y que cualquiera puede equivocarse. Perdono e incluso olvido con cierta facilidad. Pero todo tiene un límite. El 25 de Junio Rafael García Fernández quedará en libertad sin antecedentes tras un asesinato brutal y despiadado cuando aun era menor de edad. Y entonces me pregunto... Si tuvo los arrojos suficientes siendo menor de edad para violar, torturar, asesinar a una joven, ¿no debería tenerlos también para recibir su merecido? No voy a entrar en la polémica de la pena de muerte; pero yo, desde luego, me sentiría más tranquila con el hijo de puta este entre rejas o, mejor aun, bajo dos metros de tierra. Porque además este tío va a volver a hacerlo. No existe reinserción posible para gente como él. Y cuando vuelva a ocurrir, nos llevaremos las manos a la cabeza y nos preguntaremos qué pudo pasar. Qué hipocresía...

http://www.abc.es/20100614/local-madrid/rafita-libre-201006140235.html

2 comentarios:

  1. Discrepo.

    Que el padre de la chica aprenda a manejar una escopeta y que le pegue un tiro. O que lo despelleje con una grapadora mientras lo baña en agua con sal. Pero el padre. O el hermano. O hazlo tú. Alegrarse de que alguien esté bajo dos metros de tierra sin estar dispuesto a apretar el gatillo, escudándose en que la Justicia funciona mal, es muy sesgado y cómodo.

    Este tipo de visión de las cosas son las que hacen que la gente siga yendo a mediums y espiritistas. La visión parcial sobre el conjunto y el creer que una injusticia (o una tremenda alegría, o un golpe de suerte, o una desgracia, ...) son la norma, no es productivo.

    No voy a defender aquí los resultados de este estilo en la Justicia española, pero por suerte no son la norma. Esto es fácilmente demostrable: la calle no está llena de cadáveres. ¿Que hay casos muy llamativos? Por supuesto, pero cuando se pilla a un hijo de puta que ha violado, mutilado y asesinado y se pasa treinta años en el meco, nadie lo saca en la tele para decir que las cosas funcionan.

    Y si sale después de veinticinco años, siempre habrá un indignado que pida otros veinticinco o la horca. O una plataforma de Internet. O miles de cadenas invadiendo la intimidad de alguien que está en paz con el sistema. No con su víctima, no con sus seres queridos y no con una parte de la sociedad, pero cuando sea el hijo de uno el que sea detenido, querremos que le apliquen la pena mínima. O que lo liberen. Y si durante el juicio se llenan los medios de fotos suyas diciendo lo hijo de la gran puta que es, nos indignaremos, pero no por el hecho sino porque es el nuestro.

    El problema a mi entender es que hace mucho que dejamos de ser Ciudadanos, creo yo, y nos limitamos a vivir en una ciudad. Y no es Fuenteovejuna.

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  2. Lo veo tan sencillo como seguir el modelo anglosajón:
    1. ¿Eres menor de edad y le haces un puente a un coche para robarlo, con tan mala suerte de que atropellas a una vieja? Vaale. Intentemos ser comprensivos. Ley del menor al canto, a ver si te reinsertas, malandrín. Es verdad que hay gente que comete errores de muy joven.
    2. ¿Eres menor de edad y violas, prendes fuego, atropellas y matas a una persona? Coño, en este caso no estamos hablando de una muerte accidental, o de un error de juventud. Pena máxima (25, 30, los que sean). Primero a un correccional de menores (correccional, no centro: nada de Playstation, palmadas en la espalda y demás), luego a la PUTA cárcel, a cumplir la condena íntegra.

    ¿Qué cachondeo es éste de la libertad vigilada, cuando además el hijo de puta se la toma por el pito del sereno y sigue delinquiendo, porque total, no pasa nada? Es que me pongo mala.

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